Vibra la montaña con Radio Maniaco

Puerto Rico es rico en cultura y en expresiones constantes y evolutivas de su diversidad. De la ciudad al campo, de la costa al interior y las islas municipio, cada expresión de arte lleva nuestra idiosincrasia colectiva, pero a su vez, la identidad de cada región de nuestra enorme Isla. En el interior de nuestro país, por muchos años lleva desarrollándose una nueva cepa de cantautores y bandas que han dado mucho de qué hablar con la calidad de su arreglos musicales y letras que los hacen únicos. De igual modo, productores independientes que han creído en estos y creado eventos de gran calidad como se hace en los teatros o grandes salas de espectáculos de las ciudades. De ese modo, los teatros, salas de bellas artes y convenciones que tienen muchos pueblos y que pocas veces se usan, han tomado vida. Así pasó el viernes 29 de julio de 2016 en el extraordinario concierto de Radio Maniaco en el Centro de Convenciones de Corozal producido por Luis Sánchez y LG Events.

Llegar al Centro de Convenciones de Corozal es encontrar un lugar amplio, con buen estacionamiento, bien cuidado, en medio de un monte en la zona histórica de Cibuco. Desde la entrada, se sentía una gran energía. Un público variado y sonriente, se saludaba tanto entre conocidos y desconocidos en la recepción del mismo. Adentro, un sonido impecable daba una gran impresión de entrada. Comenzó la aventura musica con la calidez humana, sonrisa y gran destreza en el arte de escoger y mezclar música de Dj Andrews el cual preparó magistralmente la escena y energía para lo que sería el concierto. Junto con él, el animador de la velada, el cantautor Wally Martínez, con intervenciones entre las mezclas del DJ, animaron al público y los hacieron sentir parte del concierto durante toda la noche; De hecho, tanto el lugar, como la tarima, la distribución de los espacios y barras, pero sobre todo, el calor humano de la gente, daban una sensación de intimidad, de saberse metido en el show y de fraternidad.

Luego de esa primera participación de DJ Andrews y con la sala casi llena, Wally Martínez presentó al primer grupo que abriría el concierto: Sammy Vélez. Acompañado con otro músico tocando el cajón, su potente voz y ritmo se adueñó del espacio robando la mirada del público. Al terminar la primera canción, agradeció la invitación para ser parte de ese evento y también al público por apoyar la música independiente de bandas y cantautores. Con su estilo único, ritmo, carisma y pasión, llevó a la gente entre diferentes emociones lo cual fue premiado al final de su participación con voces al unísono pidiendo otra y así éste los complació con una constante sonrisa en sus labios y mirada.

Al terminar Sammy, Dj Andrews siguió haciendo de las suyas y preparando el escenario para la energía intensa de la banda que seguiría. Luego de una breve presentación, el sonido de rock en la combinación de instrumentos hizo vibrar la sala y que el público se pegara a la tarima.  Había llegado el sonido único de Brocco y su banda. Con su explosión de ritmos que va desde el rock de los 60’s hasta el funk, Brocco puso el público a bailar y cantar sus canciones originales. Entre canción y canción, éste agradeció a la gente su presencia y contó algo de cada una de las mismas. Ciertamente, el estilo, talento y carisma de esta banda la ha colocado como una de las favoritas de la gente y perfecta para preparar la velada para los protagonistas de la noche.

Con toda esa energía en el ambiente, DJ Andrews y Wally siguieron manteniendo la gente gozando mientras todo se preparaba para el evento culminante de la noche. De pronto, se apagaron las luces del Centro de Convenciones y el sonido de la batería comenzó a latir, seguido se unió el bajo y la guitarra eléctrica. Con todos los instrumentos sonando, apareció en tarima entre un eufórico aplauso, Isaías Sánchez, vocalista de la banda. Radio Maniaco había llegado. La noche comenzó con la canción “Cómo fue”. Luego de la misma, Isaías agradeció al público y los invitados por estar esa noche. Así, con ese sonido de fusión de rock, música electrónica, ritmos caribeños y puertorriqueños, interpretaron las canciones: “Solo con mirarte”, “Tiempo entre los dos”, “Pierdo la razón”, “Volcán” y “Sin tu luz”.

Luego de ésta canción, su bajista interpretó una pieza instrumental a solas con la guitarra en donde lució el gran y versátil músico que es y que la gente supo apreciar dando un fuerte aplauso al final de la misma. De regreso a tarima la banda completa, tocaron “Solo una mirada” y “Fue feliz”, esta última acompañados por uno de los músicos invitados esa noche el joven y virtuoso joven cantautor Fernando Madera. Al terminar esta intensa interpretación, Isaías anunció a sus próximos invitados: A tarima subieron Javier Hiram y Nabeel Abdulrahman de Vivanativa. Entre un intensa recepción de la gente, Javier dio las buenas noches y junto a Radio Maniaco, interpretaron “Puro amor”.

Con un gran aplauso, se despidió Vivanativa. Radio Maniaco siguió su concierto con las canciones: “Vuelo alto”, “Bombas de tiempo” y “Dime la verdad”. Aunque se despidieron cantando la canción “Verás”, un público lleno de energías pidió otra. La banda regreso para complacerlos con la canción “Aire” canción que el público cantó y bailó con ella de principio a fin.

Cansados, pero complacidos, detrás de la tarima, músicos se abrazaban, se felicitaban y una adrenalina matizada con cariño, respeto y admiración, conmovía. Fue especial ver el gesto de apoyo de bandas ya establecidas como Vivanativa donando de tiempo para esta nueva generación de músicos. Igual, entre contemporáneos como Wally Martínez en la animación y Fernando Madera con su talento y agenda de trabajo musical cargada, todo para apoyar a esta banda de tanto valor musical y humano que se propone grabar su próximo disco.

El viernes 29 de agosto, la montaña vibró no solo por la calidad de músicos que dieron lo mejor de sí, sino también por un público que supo valorar, recompensar y entregar su calidad humana. Así mismo, una producción que cuidó cada detalle para hacer un evento de altura como todos se merecían.