Esto está claro. La aportación de Puerto Rico al mundo cultural y musical ha sido inmensa y, ante todo, desafía todas las expectativas de una nación geográficamente tan pequeña. Hablo de décadas generando, no solo grandes actos musicales, sino también artistas que dominan el mundo del espectáculo a nivel global.
Aun así, las condiciones laborales para los músicos que viven en Puerto Rico son deprimentes. Tras largos años de gobiernos que, aunque a veces tienen buenas intenciones en sus programas culturales, nunca han implementado un verdadero plan de desarrollo para nuestro sector musical y cultural.
A pesar de todo, la cantidad de música que se crea en Puerto Rico es increíble. En los once años que llevo trabajando en Sonando en Puerto Rico, he presenciado una cantidad inmensa de excelentes trabajos artísticos que mueren en el intento. Muchos músicos seguimos “trabajando en restaurantes, de mensajeros, de lo que sea”.
En esta épica aventura de sobrevivir en la burbuja isleña, muchos hablan de exportar lo nuestro. De la importancia de trabajar fuera de la Isla, pues Puerto Rico es un mercado “reducido”. Sin embargo, recuerden bien que ese no fue el caso en los 80 y 90, cuando la Isla se convirtió en un mercado de prueba para Latinoamérica por la industria musical.
En fin, celebremos a todos estos artistas masoquistas, jeje. A este corillo que no se rinde y sigue haciendo música excelente y del corazón.
Escucha los 100 artistas boricuas que deberías conocer.
